lunes, 24 de abril de 2017

Diacciónario poético: L


de libro

evidentemente. Un día después del día del libro nos libramos de los evocadores de la lectura por encima, de los que en cada letra leída ponen foco y negrita. Ministerios y marcas rojas en los calendarios oficiales de la nada.  

Libro como sueño de los mapas, crucigrama, ojos descubiertos al desabrochar una cubierta. Hojas transitadas y sacudidas del polvo de la historia, polvo pequeño o enorme, diez días o doscientos años. En cada libro, bajo las hormigas duermen mundos, vías de polvo y nubes hasta el ojo, la luz, que los sacudan.

Ayer fue el día del libro. Y hoy. Y mañana. Los libros y sus librerías, y sus libreros, ecosistema de caminos, vías muertas, escenario en pausa; tiempo y papel hasta que llegas.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario