jueves, 6 de abril de 2017

Diacciónario poético: G


de gato

de sendero de pelo e interrogaciones, camino a medias. En su silencio alguien piensa, tigre a dieta, domador de aquel que se dice dueño. Pero no. 

Están los gatos de casa, vigías detrás de cristales, amigos de la chimenea y las manos y luego los otros, los gatos callejeros, los que aún conservan algo de humanidad siendo gatos. Heridos por la ciudad y su lenguaje de basuras, pieza para cualquier hueco de la calle, vocales abiertas en el silencio de ladrillos que habitamos. 

Leyenda de sillón, herramienta del misterio, género literario. En cada cruce de camino hace un ovillo un gato y te indica dónde. 

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