miércoles, 24 de febrero de 2016

Despedida del bar Diablos azules


mi primer recital, el 28 de febrero de 2012


Ayer 23 de febrero fue la última Jam session (recital abierto/micro libre) en el bar madrileño Diablos azules. Desde hace ya muchos años, este ha sido un lugar de encuentro y mezcla de muchos poetas, no solo madrileños. Lugar fértil y ya histórico, cerrará el próximo día 28 de febrero y su pasado irá dentro de cada uno de los que fuimos allí a aprender los misterios de las letras.

Significa mucho para mí este bar. Como para otros muchos, este lugar que siempre me ha parecido el rincón de un barco, donde empecé a leer poemas en público. A principios de 2012 empecé a ir allí a leer poemas como el niño del barça al que Messi deja tirar un penalti. Allí, entre poetas enormes como Carlos Salem, Neorrabioso, María Helena del Pino, María Sotomayor, Toño Benavides, Pablo Cortina, Silvia Orión, Álvaro Guijarro, Paco Sevilla, Olaia Pazos...y otros muchos, aprendí la mayor parte de las cosas que escribo y recito hoy en día. Además, allí conocí a Roberto Menéndez, el editor de Canalla ediciones que publicó mi primer libro y que es un buen amigo. 

Por todo ello, ¡Larga vida a Diablos azules!



El Diablos azules se muere, pero le recordaremos agradecido.

 y el último, ayer 23 de febrero de 2016.


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